Conversando con Fritjof Capra

patrones hoja

“Esto lo sabemos.

Todo está conectado

como la sangre

que unifica una familia…

Lo que sea que le ocurre a la tierra,

le ocurre a los hijos e hijas de la tierra.

El hombre no tejió la trama de la vida;

solo es una hebra en ella.

Lo que sea que le hace a la trama,

se lo hace a sí mismo.”

Ted Perry

 

Así comienza uno de los libros más populares de Fritjof Capra, uno de esos que no se pueden leer solo una vez. “La trama de la Vida, 1996”, uno de los eslabones a través de los cuales Capra ha ido tejiendo su mirada sistémica de la vida.

Doctor en física teórica de la Universidad de Viena y muy cercano a tradiciones orientales desde su época universitaria, ha sido una pieza clave para quienes están intentando comprender cómo pasamos desde una visión del mundo mecanicista a una visión del mundo holística. Su contribución abarca no solo la mirada de un físico, sino que se sumergió también en la biología, salud, psicología y economía para acercarnos a comprender la sustentabilidad y  la teoría de sistemas vivos uniendo ciencia y espiritualidad.

Unos amigos y yo tuvimos la posibilidad de conversar con él, yo con el pedido específico de realizar una entrevista. Lo que ocurrió superó nuestras expectativas, después de todo, una de las conclusiones que saca Capra es la relevancia de construir comunidad, así que eso hicimos.

Después de una presentación de los participantes de la conversación (grupo), comencé leyendo un saludo para Fritjof enviado por un participante activo del movimiento de Transición en Chile, Grifen Hope,   lo que abrió el campo social para entrar en algunas preguntas respecto de sus momentos personales de cambio y desde ahí se abrió una fluida conversación que duró casi dos horas.

Aquí compartimos los momentos más relevantes de esa conversación que se produjo en un hotel del centro de Santiago, en el marco de la participación de Capra en el Congreso Futuro 2018.

En la primera parte, nos sumergimos en el viaje personal de Fritjof Capra para comprender sus propios puntos de quiebre e investigar respecto de uno de esos libros menos conocidos pero interesantísimos como lo es “La Ciencia de Leonardo”, (Capra:2007) y la relación con su historia.

En la segunda parte, nos adentramos en la temática de la mirada sistémica de la vida desde su relación con Humberto Maturana y Francisco Varela. No es coincidencia que una de las reuniones más esperadas por Capra en esta visita a Chile fuera el almuerzo que tuvo con Humberto Maturana, con quien compartió unas cuatro horas de charla, con un Maturana, según Capra, totalmente lúcido, cariñoso y activo. Así como tampoco es coincidencia que Capra le haya dedicado su libro coescrito con Pier Luigi Luisi  “The Systems View of Life”, (Capra, Luisi:2014) a “la memoria de Francisco Varela (1946-2001), quien nos presentó el uno al otro y quien nos inspiró a ambos con su visión sistémica y orientación espiritual”

                       Fritjof and friends at Santiago

Gracias Javiera Carrion, Grifen Hope (desde el sur), Mauricio Ramos, Eloisa Silva, Francisco Fuenzalida, James Robinson, Verónica Durán, Diego Rigo-Righi y Fritjof Capra por cocrear esta comunidad accidental en ese momento.

Primera parte

RS: En tu viaje personal, cuáles han sido tus propios puntos de quiebre, momentos de cambio, movimientos paradigmáticos?

FC: He tenido varios puntos de quiebre…soy de Austria, crecí en un campo en el sur este de Austria, inmediatamente al norte de Eslovenia, en 1939. El campo estaba alejado y a salvo de la guerra, mi padre peleó en la guerra. Viví mis primeros 12 años en el campo y eso es importante porque todo este trabajo ecológico y de ecoalfabetización va permanentemente a esa experiencia visceral de la infancia. A mis 13 años,  la familia se mudó a Innsbruck en la mitad de los Alpes, me recordó mucho Santiago desde el aire a Innsbruck (nos muestra una foto en verano e invierno para ver la comparación, quedando impresionado por la longitud de Los Andes). Estudié física en la Universidad de Innsbruck y luego quise estudiar física cuántica, lo que no se podía en Innsbruck por lo que lo hice en la Universidad de Viena. Durante mis años de estudiante, leí un libro que se transformó en mi primer punto de quiebre: un libro de Werner Heisenberg , uno de los fundadores de la física atómica; el libro se llamaba Física y Filosofía, ahora un clásico, publicado en 1958 y el cual compré en 1962 y todavía conservo. En ese libro Heisenberg describe la pugna entre los físicos atómicos Schrodinger, Bohr, Pauli , un grupo pequeño y él, en el entendimiento de la realidad atómica al explorar con experimentos, el tener que encontrar un nuevo lenguaje para describir esta nueva realidad; y básicamente esto fue, aunque caí en la cuenta mucho después, un cambio profundo desde mirar el mundo en términos de objetos a mirarlo en término de relaciones, patrones de relaciones. Estamos hablando del mundo subatómico aquí, sin embargo lo mismo es verdadero para comprender la vida, la ecología y los sistemas vivos. Ese libro me influenció mucho.

En 1965 o 1966 me gradué y en ese momento estaba muy presente y me vi influenciado por la contracultura de fines de los sesenta. Estuve dos años en Paris, donde me mudé porque me enamoré de una francesa con quien me casé… ahí pasé el 68, por lo que estuve políticamente radicado en Paris (risas) y ese fue un nuevo momento de quiebre. Luego de eso me mudé a California a trabajar en la Universidad de California donde me vi muy atraído por la filosofía oriental: hinduismo y taoísmo y comencé prácticas de meditación y leí muchos libros de filosofía oriental y experimenté con sustancias psicodélicas, lsd y marihuana… y noté en esos años 69, 70s una similitud entre la visión del mundo de la física moderna y la visión del mundo de la filosofía oriental.  En otoño de 1970, me mudé de vuelta a Europa, esta vez a Londres.. y se exactamente el momento en que me mudé a Londres porque fue la semana en que Jimmy Hendrix murió, asi que aún recuerdo eso. Durante los siguientes cuatro años en Londres escribí El Tao de la Física y les puedo contar de otra experiencia que ahora significo como un momento de cambio: cuando decido escribir un libro acerca de física moderna y misticismo oriental, decidí hacerlo en función de una visión que tuve en California, una visión de Shiva bailando y la danza de las partículas subatómicas e hice un fotomontaje de una linda estatua de Shiva con sus cuatro brazos y trazas de partículas subatómicas sobrepuestas; tengo aún en California una imagen de ese trabajo. Estando en Londres en el Imperial College haciendo física, compartíamos oficina con un físico hindú. Un día llevé esta imagen de Shiva con las partículas, se la mostré y él comenzó a llorar… fue una reacción muy fuerte y me explicó que había sido educado en ciencias y había olvidado toda la herencia de la espiritualidad de la India; entonces cuando vio mi fotomontaje, lo movilizó tanto que las lágrimas aparecieron en sus ojos. Fue muy claro para mí el movimiento que experimentó. Entonces terminé el libro y fue muy exitoso superando mis expectativas más salvajes.  Recibí invitaciones para dar charlas de mucha gente, comenzando por artistas, luego antropólogos, sicólogos, hospitales, colegios médicos y mucha diversidad de miradas. Varias de las personas con las que conversé en esa época me comentaban que es sus campos también veían un cambio paradigmático en sus visiones del mundo desde una mirada mecanicista a una mirada holística. Entonces comencé a estudiar esos campos particularmente la biología, medicina, psicología y economía. Y de eso escribí en mi segundo libro The Turning Point (El Punto Crucial). Mientras escribía este libro me di cuenta de que los problemas que estaba observando como la salud o la administración de las organizaciones o los derechos humanos o la mente y la conciencia, todos tenían que ver con la vida, con organismos vivos individuales o con sistemas sociales o ecosistemas… y la física no tiene nada que decir respecto de la vida.

Me alejé del mundo de la física hacia las ciencias de la vida a comienzo de los 80. En ese momento conocí a Francisco Varela con quien tuve largas conversaciones y a través de Varela conocí a Maturana; conocí en esa época también a Gregory Bateson quien me influenció mucho. Entonces para hablar de vida buscaba un marco conceptual para describir los varios sistemas vivos y fue así como llegué al pensamiento sistémico y a la teoría de sistemas, teorías de la complejidad, etc. En El Punto Crucial que fue publicado en 1982 intenté articular un marco conceptual sin embargo era muy temprano aún para hacerlo de buena manera. A pesar de ello hay un capítulo que se llama La Mirada Sistémica de la Vida (The Systems View of Life) que es el nombre de mi último libro. Los siguientes 20 a 25 años desarrollé las síntesis de varias teorías de los sistemas vivos que habían aparecido y las publiqué en varias etapas: en The Web of Life (La Trama de la Vida, Capra:1996), en The Hidden Connections (Las Conexiones Ocultas, Capra:2002) y la síntesis final está aquí en The Systems View of Life (La Mirada Sistémica de la Vida, Capra:2014). Ese ha sido básicamente el viaje.

Grupo: Que ha ocurrido con la toma de consciencia desde los 80s en adelante?

Mucho ha ocurrido… hay que tomar en cuenta que la década de los 80s era un mundo sin internet, en los 80s había muchas organizaciones que estaban promoviendo estas ideas incluso desde los 70s con el movimiento New Age que era muy popular y en los 80s grupos de economías verdes emergieron, partidos verdes primero en Alemania y luego aparecieron en muchos lugares del mundo. Entonces esta visión del mundo estaba siendo impulsada y pienso que a fines de los 80s, digamos 1989, estábamos preparados para un nuevo sistema social, nuevas ideas, distinta educación, etc. Lo que ocurrió después, desde mi mirada, fue algo que no se esperaba, que nadie forzó, que fue el internet y la globalización. La tecnología de la información promovió la globalización. Eso por un lado permitió la creación del trabajo en red pero al mismo tiempo la globalización del capitalismo. Durante todos los 90s se desarrolló un materialismo, la gente se enloqueció con los computadores y los múltiples dispositivos…. Y los valores de los 80s se eclipsaron con ese fenómeno. Luego en 1999 se realizó la WTO Convention en Seattle con protestas enormes contra la globalización. Y desde entonces se comenzó a desarrollar la sociedad civil global y los medios sociales; tenemos una situación donde el capitalismo global es enorme pero tiene mucha oposición y la sociedad civil está fortaleciéndose. Con los medios sociales tenemos intensa comunicación y es cada vez más poderoso.

Grupo: Hay una contrapartida de esa historia? Porque vemos esa tendencia pero sentimos que hay algo que falta. A veces sentimos que estamos dispersos los que buscamos estos cambios.

Estamos en esos dos movimientos,  al mismo tiempo dispersos pero conectando. Déjame contarles acerca del curso que estoy enseñando desde hace dos años, se llama Capra Course y son doce charlas pregrabadas, entre ellas hay foros de discusión donde estoy en permanente participación con quienes toman el curso (www.capracourse.net). Ya han pasado unas quinientas personas y aumentando. Ha participado gente de más de 50 países. Esta es una manifestación de cómo se van armando redes que en este caso tiene en común el pensamiento sistémico, los valores que acompañan a ese pensamiento, algunos están realizando proyectos juntos, etc; y hay muchos que están realizando cosas así. El poder del capitalismo es grande, sin embargo los que estamos en esto, que somos muchos, también hemos desarrollado fuerza. En los distintos países con distintas historias sociopolíticas estos cambios se manifiestan de maneras diversas. Las amenazas se ven más evidentes en algunos países como hoy en Estados Unidos y su actual líder político, sin embargo en cada cultura local el proceso es diferente.

RS: En este libro que tenemos acá, The Science of Leonardo (La Ciencia de Leonardo, Capra: 2007), explicas que la aproximación de Leonardo al conocimiento científico fue con la “mirada de un artista”. Piensas desde esta perspectiva que la ciencia es una expresión del arte? Comentas también que Leonardo trabajaba de una manera muy delicada y con el mismo espíritu que el movimiento de ecodiseño tiene hoy. Nos puedes contar más acerca de esto?

FC: La síntesis de Leonardo de ciencia y arte era bien única y siento que es algo que requerimos en estos tiempos. El arte tiene un gran rol que jugar por dos razones: cuando pensamos qué es el propio pensamiento sistémico, nos damos cuenta que tiene que ver con pensar en patrones, en términos de relaciones… y qué es el arte? Es expresar patrones ya sea en una pintura, escultura, en una composición, artes visuales… la teoría musical tiene que ver con patrones, la experiencia de la música es la experiencia de las melodías y todo tipo de patrones musicales.. el teatro, la danza es toda manifestación de patrones corporeizados físicamente. Artistas y estudiantes de arte están muy calificados y capaces de percibir patrones, entonces incluir el arte le enseña a los niños a percibir patrones. Por otro lado el arte nos aborda emocionalmente, tenemos una reacción emocional frente al arte y eso es relevante también porque cuando intentamos construir un mundo sustentable y terminar con las fuerzas del capitalismo en términos de explotación, estos son temas no solo racionales sino que emocionales. Esta es la razón por la cual casi en todas las revoluciones hay componentes artísticos y emocionales. Cuando hablé en el Congreso del Futuro, comenté que Victor Jara me había influido mucho… lo escuché los años 77, 78 y realmente influenció mi actitud como activista.

Leonardo era un genio extraordinario y su síntesis es en realidad una síntesis de tres aspectos o aproximaciones: una es la ciencia, la otra es el arte y la tercera es el diseño. Podríamos considerarlo como el padre del diseño. En el Renacimiento, el concepto de diseño no existía, no estaba separado de las manufacturas o los componentes artísticos; en el taller donde Leonardo entrenaba con Verrocchio en Florencia, producían pinturas, esculturas, pero también banderas, muebles, lámparas y más, artes y oficios entremezclados. Si pensamos desde nuestra perspectiva moderna y cuando ves el trabajo de Leonardo, puedes ver que era activo en todos los campos del diseño que existen hoy. Si tomamos la arquitectura por ejemplo, Leonardo era un famoso arquitecto durante su vida y era identificado como el pintor y arquitecto Leonardo da Vinci, sin embargo no hay un solo edificio en Florencia atribuido a Leonardo.  Miguel Angel está en todos lados: en Roma, Florencia con castillos, palacios, plazas, etc. Leonardo era el arquitecto de los arquitectos, entonces los arquitectos iban donde él a consultarlo, él tenía la teoría de la arquitectura, lo mismo con las máquinas, también diseñaba vestuario para las presentaciones artísticas para la corte, era diseñador gráfico diseñando emblemas de las dinastías, los actuales logos, era diseñador de paisajes, etc.

RS: Cómo llegaste a escribir y sumergirte en el trabajo de Leonardo? Cual fue el viaje en ese sentido?

FC: Si recuerdan en El Tao de la Física, el primer capítulo es una corta historia de la ciencia de occidente, comenzando con los griegos, luego Newton, etc y armando este capítulo, me topé con una cita de Leonardo donde describía su método científico, lo que me llamó mucho la atención ya que esto sucedía cien años antes de Galileo Galilei a quien normalmente se le atribuye ser el padre de la ciencia moderna. Entonces pensé que debería estudiar a Leonardo. Esto fue en 1972. Veinte años más tarde vi una exhibición de sus dibujos en Londres y estaba muy impresionado por el hecho de que también comparaba patrones en sus dibujos; por ejemplo una turbulencia en el agua la comparaba con el crecimiento de una planta y un rizo del cabello humano, algunas se ven en el libro. Mi reflexión fue que Leonardo estaba atento a los patrones, era un pensador sistémico y eso me quedó dando vueltas. Diez años después y sin saber mucho del material que había del trabajo de Leonardo decidí escribir algo, quizás un artículo o un pequeño libro. Pensé en un agente literario que tengo en Nueva York y le escribí una carta diciéndole que tenía esta idea de estudiar y escribir acerca de Leonardo y me responde que tiene un editor que estaría encantado de financiar el proyecto y que tenía mucho dinero que ofrecerme… y sabes porqué?… porque era el editor del Código Da Vinci y pensaron que como había sido tan rentable, querían probar con éste… asi es que escribí detrás del éxito de Dan Brown. Terminé leyendo las notas de Leonardo en su idioma original que era Toscano, ya que en el Renacimiento aun no existía Italia, y como leo en italiano, comprendí cerca del ochenta por ciento de los manuscritos originales. De esta historia sale este libro.

Segunda parte

“El tipo de esperanza de la cual pienso con frecuencia… la entiendo sobre todo como un estado de la mente, no un estado del mundo. Tengamos esperanza dentro de nosotros o no: la esperanza es una dimensión del alma y no es esencialmente dependiente de una observación particular del mundo o una estimación de la situación…Esperanza no es la convicción que algo terminará bien, pero la certeza que algo hace sentido, independiente de cómo termine.”

Vaclav Havel

Con esta cita termina el libro, coescrito con Pier Luigi Luisi, llamado The Systems View of Life (2014) (La Mirada Sistémica de la Vida). La esperanza como un estado del alma, esperanza quizás en que futuras generaciones puedan evidenciar que nuestra generación y la que nos sigue hayamos tomado las decisiones correctas para conservar la vida compleja sobre la Tierra.

Continuando la conversación con el doctor Capra, la segunda parte de la conversación fluyó abordando temáticas variadas desde la cognición, la esperanza, teorías del cambio y prácticas regenerativas, hasta la necesidad de construir comunidad como estrategia del cambio y como gran corolario.

RS: Introduciendo algo del trabajo de Francisco Varela,  asociándolo a lo que algunos científicos están desarrollando en Inteligencia Artificial, hoy se está hablando de Intuición Artificial y se está integrando la temática de la experiencia al razonamiento lógico como estrategia para el desarrollo de la intuición artificial…. Varela se introdujo profundamente en la experiencia y la fenomenología de la experiencia… como ves esto en relación a la percepción y conciencia sistémica?

FC: No creo que les vaya bien, a pesar de que siempre es difícil hacer predicciones al respecto. Francisco junto con dos colegas escribió un libro llamado The Embodied Mind y este es un descubrimiento muy profundo: que la cognición está fundamentalmente corporeizada; sin nuestro cuerpo no podríamos tener el pensamiento que tenemos, no podríamos tener las categorías que tenemos, entonces si ellos quisieran simular intuición sin un cuerpo, no creo que sea posible… quizás puedan desarrollar algo que llamen intuición, pero no intuición humana.. la intuición humana está fundamentalmente ligada al cuerpo; creo que el estudio de la conciencia dejando de lado la biología y esperar que con las lógicas matemáticas o con física cuántica, creo que están en la vía incorrecta.

Aquí (mostrando el libro The Systems View of Life) hablo de un lingüista cognitivo llamado  George Lakoff quien era un amigo mío en Berkeley, él escribió varios libros acerca de cómo la mente está repartida por el cuerpo y de cómo construimos nuestros conceptos y metáforas con nuestra experiencia corporeizada; por ejemplo cuando yo digo: el gato está sentado al frente de un árbol; el árbol no tiene un frente o un atrás, el árbol tiene una cierta forma, el árbol mismo no es autoconsciente, aunque lo fuera, no estaría consciente de un frente y un atrás… eso es una cosa humana, la consciencia de un frente, éste es mi frente, ésta es mi parte de atrás; orientamos nuestro espacio en función de nuestra consciencia del frente y el atrás; y esto ocurre con muchos conceptos y metáforas también; por ejemplo cuando decimos: no puedo agarrar esa idea: agarrar es algo que hacemos con las manos, tú sabes, esto está sobre mi cabeza, no lo puedo tomar; todas éstas son metáforas espaciales de la experiencia del cuerpo, entonces todo nuestro proceso de pensar está basado en experiencias del cuerpo y es por esto que construir algo artificial es muy difícil. Ahora si quisieran simular intuición, quizás podrían descubrir otra cosa.

RS: Algunos científicos hablan de entender la experiencia a través de patrones así como entienden el razonamiento lógico a través de modelos, como lo plantea William James respecto del proceso de aprendizaje…

FC: Sí, eso hace sentido, sin embargo esos patrones desde la experiencia humana son patrones corporeizados.

RS: Vamos ahora al tema del hacer sentido y la construcción de significado. Terminas tu libro The Systems View of Life citando a Vaclav Havel quien dice al terminar la cita:…”Esperanza no es la convicción que algo terminará bien, pero la certeza de que algo hace sentido, independientemente de cómo salga”… me gustaría saber tu percepción respecto de cómo nosotros los seres humanos hacemos sentido colectivo, cómo podemos desarrollar capacidades, desde la perspectiva de una mirada sistémica de la vida, para hacer sentido juntos?

FC: Tengo una buena respuesta para eso… y esto es algo que he reflexionado y pensado mucho recientemente y durante los últimos años. Pienso que aquí aparece la gran importancia de la comunidad; porque si nosotros hacemos algo como lo que plantea Havel, él dice que la esperanza es una propiedad del alma y eso es independiente de un resultado, no es un balance de una situación, pero nos hace sentido y esta experiencia e idea de hacer sentido en la gente es mayor cuando se realiza en comunidad. Cuando tienes amigos, familia, colegas con quienes hacemos sentido en la misma manera, eso refuerza tu propia experiencia en hacer sentido y construcción de significado, por lo que lo encuentro de gran importancia. Aprender en comunidad, vivir en comunidad.

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Crédito de las fotos para José Miguel Rojas y revista Mundo Nuevo

 

RS: Varios de nosotros hemos ido estudiando modelos de cambio y entre ellos uno que emerge del Instituto Berkana, a quienes admiro mucho, el trabajo de Deborah Frieze y Margaret Wheatley, entre otros, me encanta la idea de ir más allá de las redes y crear comunidades de práctica para acelerar el cambio que queremos ver en el mundo y desde esa perspectiva, lo que dices hace mucho sentido.

FC: Ellos están activos aún?

RS: Como colectivo entiendo que se han tomado un tiempo, sin embargo individualmente y en grupos siguen muy activos haciendo un trabajo interesantísimo, mantienen en su página web innumerables recursos maravillosos. Nos gusta mucho como abordan el tema de la emergencia de los fenómenos para el cambio.

FC: A propósito del tema de la emergencia en éste último libro (The Systems View of Life), aparecen una sesenta páginas destinadas a compartir experiencias de práctica en terreno de movimientos emergentes en distintas disciplinas abordadas por gente como Lester Brown, Amory Lovins, Vandana Shiva….

RS: Sí, leí de experiencias de Gunther Pauli con Zeri también…

FC: Sí, mucha gente… entonces la diferencia es que hoy cuando piensas de cambios sistémicos, cuando le dices a la gente, especialmente a la gente joven, que el mundo es una red, dicen por supuesto, sabes, ellos viven cada día en redes sociales y cuando vamos a las organizaciones y negocios y les dices que el mundo es complejo, la respuesta es gracias ya lo sabemos; estas dos cosas redes y complejidad, son dos aspectos de la mirada sistémica de la vida donde ya no tienes que convencer a la gente, puedes comenzar desde ahí y luego explicar el contexto mayor. Entonces qué es una red? Una red es un patrón de relaciones, entonces para comprender las redes, necesitamos pensar en términos de patrones y en términos de relaciones y esa es una definición de pensamiento sistémico.

FF: Podríamos decir que de alguna manera la ecoliteratura ha llegado o está llegando a través del pensamiento sistémico, pero que nos puedes decir acerca de la aplicación de la ecoliteratura a través del ecodiseño… hay como una brecha institucional en ese sentido?

FC: En cada aplicación hay brechas institucionales, hablemos de educación, de política o de otras áreas; sin embargo ya hay muchos ejemplos de ecodiseño: la gente no considera la agricultura orgánica como ecodiseño pero es, porque tiene que ver con hacer crecer comida con los principios de la ecología, aplicando procesos que existen en la naturaleza, más que aplicar energía y productos basados en combustibles fósiles, fertilizantes artificiales y más. Soy cercano a uno de los padres de la agroecología, Miguel Altieri, quien me dijo que en el sur de Chile el gobierno de Bachelet instituyó un programa de un centro de entrenamiento para agroecología a través de una entidad gubernamental; esto es importante ya que ahora hay cambio de gobierno y esto necesita ser preservado, por lo que necesitan comentar esto con toda la gente que puedan que es un ejemplo de ecodiseño. Siempre comparto el caso de la agricultura….la gente siempre me pide ejemplos concretos…. Si generamos un cambio sistémico desde una agricultura industrial hacia la agroecología, esto significa que nosotros contribuimos en resolver tres grandes problemas que tenemos globalmente: uno es energía porque la agroecología es mucho menos dependiente de energía que la agricultura industrial, la segunda es salud pública porque la comida que se obtiene de la agroecología es mucho más sana, y la tercera es cambio climático porque el suelo orgánico capta CO2 del aire reduciendo la cantidad de contenido de carbono de la atmósfera; entonces esta es una solución de varias cosas al mismo tiempo.

RS: Cómo se integra el Centro de Ecoliteratura de California en este ámbito y desde el financiamiento de programas?

FC: En el Centro de Ecoliteratura trabajamos con escuelas y trabajamos con comida y entonces la crisis de obesidad es muy prominente y sistémica, la gente habla mucho de eso; obtenemos fondos del área de agricultura del gobierno y también funcionamos con donaciones de fundaciones e individuales.

RS: En Chile una de las células de desarrollo de Ecoliteratura ha sido El Manzano, en la región de Bio Bio, donde mucha gente se ha entrenado y me incluyo entre ellos… cómo poder desarrollar una red de lugares donde se generan estas prácticas para poder compartir la sabiduría que se genera permanentemente?

FC: Tengo malas noticias para ti (risas), el Centro de Ecoliteratura cumple ahora veinte años y se está tornando rígido como tantas organizaciones cuando cumplen cierta edad; hemos sido muy exitosos por estos veinte años, donde crecimos y cuando una empresa se desarrolla y crece, muchas veces su misión original muda hacia el preservar la organización; se realiza buen trabajo sin embargo la creatividad disminuye; debo decir entonces que me estoy retirando del centro entre otras cosas por mi edad y por mi desilusión de que la creatividad esté desapareciendo; muchas veces me dice, recientemente desde Brasil: cómo podemos colaborar?, el director ejecutivo dice que no tenemos recursos para un nuevo programa….hace diez años teníamos un presupuesto de trescientos mil dólares y colaborábamos mucho… hoy tenemos un presupuesto de dos millones de dólares y dicen que no tenemos los recursos para generar un programa nuevo ya que hay más gastos generales, más programas, mayores arriendos, etc. Mi sugerencia es contactar a Edible Schoolyard creada por la famosa chef americana Alice Waters, quien es parte del movimiento slow y ellos tienen una red global y enseñan una línea semejante de ecoliteratura… tienen grupos representativos en Sudamérica, no en Chile, pero en varios países. Comenzaron transformando un estacionamiento de concreto en un jardín comestible y hoy comparten lo que llaman una educación comestible, una red comestible y más.

RS: Dado que la naturaleza es una maestra y cerca de la naturaleza es tanto más fácil la construcción de significado sistémico…. Cómo podemos generar el mismo resultado desde las zonas urbanas sin renunciar al vivir en las ciudades?

FC: Es posible ya que en una zona urbana tienes varios vecindarios, puedes desarrollar redes, puedes modificar el vecindario, puedes plantar árboles, puedes hacer jardines urbanos o agricultura urbana… puedes tener zonas peatonales y diseñarlas con jardines comestibles, instalar mesas, plantar pasto, etc…un buen ejemplo de esto es Detroit.

JR: Cómo esto se une a las múltiples necesidades para combatir el cambio climático?

FC: Lo que sea que se haga localmente, el beneficio es global.

RS: Tienes alguna pregunta favorita aún por explorar?

FC: Estas que has preguntado me hacen reflexionar… no me hacen estas preguntas personales muy seguido.

RS: Que hay para ti hacia adelante?

FC: Estoy tomándome más tiempo libre, trabajando más localmente y en mi curso online más intensivamente (www.capracourse.net), esto me permite viajar a lugares interesantes como a Chile, hace diez años esto no lo habría logrado realizar. Miraré más tenis, que me encanta. No estoy escribiendo nada por el momento, estando más con la familia.

RS: Tienes esperanza en la humanidad? Superaremos este estado de sobrecarga colectivamente?

FC: Tengo esperanza… como dice Havel, siento que es un estado del alma, para mi es el estado que me hace avanzar sin paralizarme y la comunidad es tan importante… y pasarlo bien.

RS: Tu exploración actual?

FC: A pesar de que no estoy centrándome en nada en especial, la temática que vuelve a mi pensamiento en estos tiempos es la relevancia de la comunidad y no sé si voy a terminar escribiendo un libro acerca de esto pero déjame decirte algunas razones por las que la comunidad es tan importante; una es que la sustentabilidad es propiedad de la comunidad: no puedes tener individuos sustentables, debes tener comunidades sustentables; los ecosistemas son sustentables porque son comunidades; la segunda es que tenemos corporaciones las que permanente mente nos indican a través de la publicidad que la felicidad humana solo se puede lograr al comprar ciertos productos; la contrafuerza para ello es la comunidad, la creación de comunidad a través del desarrollo de una red de relaciones es una contrafuerza; la tercera, es que el aprendizaje transformativo, el conocimiento que transforma es mejor logrado al realizarlo en comunidad.

RS: Has practicado meditación por largo tiempo; respecto de la transición de pasar de una visión del mundo de separación a una de interser,  cuál es tu pensamiento respecto de esto y cómo la perspectiva del interser puede ser útil en crear un cambio más profundo?

FC: La experiencia de comunidad y la experiencia de generar las relaciones y que estás relacionado íntimamente en tu comunidad es clave; si le sumas la meditación que es la interconexión con la comunidad y además con el contexto y el universo mismo, toma más tiempo y disciplina; sin embargo pueden estar combinadas como el Sangha budista, una comunidad espiritual.

RS: A propósito del Instituto Berkana, sabes cuál es su slogan?

FC: De Hecho no, cuál es?

RS: Ellos dicen: cualquiera sea el problema, comunidad es la respuesta.

FC: Está muy bueno

RS: Gracias por compartir con nosotros

FC: Lo pasé muy bien

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            Crédito de las fotos para José Miguel Rojas y revista Mundo Nuevo

 

 

 

 

Dignidad, subsidio y justicia ecosistémicos

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“Cuando las historias que comparte una sociedad están fuera de sintonía con sus circunstancias,  pueden convertirse en auto limitantes, incluso una amenaza para la supervivencia. Esa es nuestra situación actual.”

David Korten,  “El Gran Cambio”
La foto es de la cuenca que remata en Quintero/Puchuncaví, Región de Valparaiso, Chile, zona de sacrificio, una de ellas, van cinco y en aumento… zona que ha perdido la dignidad ecosistémica. Zona de desbalance total, en todo sentido, zona de historias interminables de dolor humano y no humano, zona en proceso de sobrecarga y colapso. Zona también sobre-manipulada por la perpetuación de un desarrollo económico convencional, lineal, al borde de la ley, reduccionista, donde se evidencia nítidamente el subsidio ecosistémico del crecimiento, las externalidades que no son incorporadas en los costos de producción y que son pagadas injustamente por quienes no tienen voz suficiente para demandar justicia ecosistémica: el mundo natural, las comunidades marginadas y las futuras generaciones. Son estos tres elementos del sistema los que están pagando el costo del subsidio ecosistémico. Son estas tres voces las que no son internalizadas al momento de la evaluación de los proyectos, menos son internalizadas al momento de la puesta en marcha, control de emisiones, resguardo de la salud humana y no humana. Son estas tres voces las que subsidian literalmente los costos de las compañías contaminantes.
El derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación, garantizado en la constitución, no se cumple. Los artículos 1, 2, 3 y 4 de la declaración internacional de derechos humanos están vulnerados en estas zonas. El artículo 1 habla de que
“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Ni la libertad, ni la igualdad ni la dignidad ni los derechos… para qué hablar de la conciencia y la fraternidad. No hay quien resguarde la dignidad de las futuras generaciones ni la dignidad del mundo natural en estas zonas tampoco.
Después de años de intentos de restauración psico-eco-social en esta zona de sacrificio, permanentemente opacada por diversas fuerzas del sistema, de múltiples colores políticos e intereses sinérgicos, se acerca el momento del orden, el momento de la verdad, el momento de la reflexión profunda de la interconexión total que hay entre todos los fenómenos, un momento en el antropoceno de justicia ecosistémica y de recuperación de la dignidad humana y no humana.

Los imprescindibles

  Ronald Sistek G.

aguila

“Hay un río allá afuera que fluye con mucha rapidez; es tan grande y tan veloz que algunos tendrán miedo y sufrirán mucho. Debes saber que el río tiene un destino. Ahora, debemos abandonar la orilla, ir hacia el centro con los ojos bien abiertos y mantener nuestras cabezas por encima del agua. Y observa quién está ahí contigo, y celebra….”

Anciano Hopi
Caravana arcoiris por la paz
Hace un tiempo conversé con una de las protagonistas de un grupo que modificó la manera de entender el territorio americano y nuestra relación amorosa con la naturaleza y con la naturaleza humana, uniendo América del Norte con América del Sur. La caravana arcoíris por la paz comenzó un viaje, en 1996, desde las montañas mágicas de Tepoztlán en México hasta la Patagonia, que duró varios años más de lo soñado y que co-creó vínculos profundos a lo largo de una América fragmentada y desesperanzada. Cruzaron 15 países. Todo comenzó cuando Beatrice Briggs, con varios amigos, trasladaron el bus icónico desde Estados Unidos hacia México,  iniciando un viaje sin precedentes en el continente americano. El sueño partió en Huehuecoyotl, una comunidad intencional y ecoaldea pionera en América Latina (fundada en 1982).

El tiempo entre caravanas
Sudamérica, al mismo tiempo que presencia gran evidencia en corrupción, en gobiernos mediocres que dan cuenta de la dualidad del ser humano, de la desvinculación con los dolores reales de nuestros territorios y nuestra gente, de un juego donde siempre pierden los mismos y ganan unos pocos… presencia también el despertar del ser humano integrado, de trabajo consciente, de un entendimiento de la profunda interconexión de todo fenómeno, del desarrollo de una compasión y paz que celebra la justicia ecosistémica emergente. Sí! ésta Sudamérica despierta, está en llamas y pronta a celebrar un paradigma emergente que conserva la vida en todas sus formas, que reconoce los logros verdaderos y genuinos de corazones esperanzados, que dispara gratitud en vez de balas, miradas regenerativas en vez de cinismo, que despliega una voluntad abierta para ejecutar los sueños sin límite, que manifiesta un caminar erguido, satisfecho de sostener un status quo que agoniza cada día que pasa.
La Paz y la Regeneración de la madre Tierra
El viaje caravanero que unió las águilas con los cóndores tendrá un espejo: el que va desde el cóndor hacia el águila subiendo Los Andes americanos, la espina dorsal que nos une y abraza. La caravana por la paz y la regeneración de la madre Tierra se manifiesta en un grupo que zarpa y en un grupo que se queda. Un grupo zarpa para repetir la hazaña amorosa de una demostración de paz, de diversidad, de capacidades múltiples, de esperanza como condición del alma. Zarpan para decir al mundo que ésta es la hora, que el tiempo del lobo solitario se ha terminado…que hay que reunirse. El grupo que se queda, se queda sosteniendo la bandera de la paz,  agradeciendo a la madre Tierra, evidenciando el amor incondicional, manteniendo el fuego al centro…

La palabra lucha se destierra del vocabulario, como asevera el anciano Hopi… la lucha se transforma en paz…parafraseando a Brecht:   hay quienes trabajan por la paz un día y son buenos…. pero hay quienes trabajan toda la vida por la paz: esos son los imprescindibles.

La circularidad entre hacer sentido y construir significado

Ronald Sistek G.

mono sapiens

“En la medida que avanzamos en este centenio, con su combinación de posibilidades gloriosas y desafíos existenciales, se hace cada vez más claro que nuestra generación, junto con la siguiente, está involucrada en nada menos que en una batalla sobre el futuro de lo que significa ser humano”

Jeremy Lent – “Patterning Instinct”

 

La circularidad entre la vida y los procesos de cognición en los seres vivos es una inspiración para la idea de que en la experiencia humana hay una complementariedad igualmente circular entre hacer sentido y construir significado.

La evolución del género humano Homo comenzó el Africa oriental hace unos 2.5 millones de años desde un género anterior de linaje llamado Australopithecus o simio austral. Quinientos años más tarde nuestros ancestros decidieron explorar distintas latitudes hacia el norte de Africa, Europa y Asia, desarrollando diferentes adaptaciones a entornos climáticos radicalmente distintos. Luego siguieron hacia Papua Nueva Guinea y Australia. Fue así que aparecieron el homo neanderthalensis, el homo erectus, homo soloensis, homo floriensis, homo denisova, homo rudolfensis, homo ergaster, homo sapiens y muchos otros que iremos descubriendo en el tiempo, como lo cuenta amablemente Yuval Noah Harari en su libro De Animales a Dioses (2016). Probablemente de los altos neanderthalensis hemos heredado las historias de gigantes, así como las historias de enanos posiblemente las hemos heredado de los soloensis, quienes adaptados a los climas tropicales y luego de generaciones de vivir en islas de pocos recursos fueron adaptando sus cuerpos a tamaños pequeños llegando a pesar unos 25 kilos; los de mayor tamaño que requerían de mayor cantidad de alimentos fueron desapareciendo con el correr del tiempo en esos lugares. Los erectus, existieron por unos 2 millones de años en Asia oriental, record difícil de superar por nosotros los sapiens, sapiens amans, sapiens economicus o como nos queramos nombrar.

En estos últimos dos millones y medio de años el cerebro humano pasó de aproximadamente 400cc a 1450cc. El motivo nadie lo sabe bien. En este proceso también modificamos nuestra espina dorsal generando una contra curva para erguirnos y poder correr entre un bosque y otro en la medida que éstos se separaban en el continente africano fruto de lo que llaman algunos el bombeo del Sahara; las hembras sufrieron un poco más ya que las caderas y pelvis se modificaron produciendo una estrechez a la vez que la cabeza crecía en la especie. Un chimpancé requería, al nacer, poder trepar un árbol, por lo que los meses de gestación eran mayores; en cambio nuestra especie a propósito de la estrechez de las caderas comenzó a reducir los meses de gestación, mientras el tamaño del cerebro aumentaba.

Hace unos 70mil años, todo cambió. Se produjo una revolución que muchos investigadores tratan como de capacidades cognitivas de los sapiens. La cooperación social se transformó en esencial para la supervivencia y la reproducción. Sapiens aprendió a comunicarse… al principio danzando, pintando y emitiendo sonidos, luego nombrando a sus depredadores para avisar al resto, luego más abiertas al chismorreo, luego a las entidades nunca vistas,  leyendas, mitos, dioses, etc. Esto es clave ya que aprendimos a pintar antes que a hablar y eso hace que cognitivamente comprendamos y hagamos sentido a niveles mayores de abstracción. En este período, hace unos 12mil años, pasamos de ser cazadores y recolectores a agricultores, comenzando así un período largo de asentamiento, construcción de jerarquías, supresión de lo femenino, emergencia de campos sociales de miedo… un tiempo que algunos llaman El Gran Olvido porque es como si se nos hubiera olvidado todo un momento en la historia que nos tiene hoy al borde del colapso como especie.

Dentro de las experiencias comunes a la raza humana, el proceso de toma de conciencia existencial, de tener un sí mismo separado del otro y del entorno es común tanto en el homo sapiens sapiens como posiblemente también en el homo neanderthalensis. Dentro de las tres formas básicas para enfrentar esta realidad, la primera es la conciencia del espacio o conciencia de paradoja como describe Morris Berman en su libro La Historia de la Conciencia (2004), toma de conciencia difusa o periférica, horizontal,  asociada a civilización cazadora-recolectora. Acepta al mundo como tal y no se caracterizaba por la búsqueda de significado. Podemos decir que esta aceptación requería de un alto nivel de confianza. La segunda forma básica de conciencia tiene que ver con el significado y el proceso de ser absorbidos por éste. Berman llama a esta constelación el complejo de autoridad sagrada y la asocia a la civilización agraria, sedentaria. El temor a la muerte adquiere relevancia y la confianza disminuye grandemente en esta etapa. El ser humano ya no tiene tanto “un mundo” como una “visión del mundo”; la percepción tiende en esta etapa a la verticalidad, hacia los dioses. Como lo describe Berman; “De ahí provienen las grandes teocracias del Cercano Oriente, cuyas culturas religiosas (y políticas) se encarnaban en pirámides y obeliscos que alcanzaban el cielo. Simbólicamente hablando, por sobre estos monumentos había una imagen semi-divina, por ejemplo el faraón, quien -al igual que el Papa milenios más tarde- era considerado el representante de Dios (o los dioses) en la Tierra. La validación de la forma de vida de la nación era suministrada tanto cosmológica como políticamente, ya que ambas esferas compartían un orden sagrado que se alzaba como garante de la realidad misma.” La tercera es una forma exaltada del complejo de autoridad sagrada que Berman llama experiencia de ascensión, refiriéndose al fenómeno de trance unitivo o éxtasis, que es la forma más dramática de generar seguridad psicológica (por un tiempo).

Volviendo al proceso de crecimiento de nuestro córtex prefrontal (CPF), proceso que duró unos dos millones de años, se ha identificado que éste es el aspecto del cerebro responsable por nuestro pensamiento y acción que nos diferencia de otros animales. Es un mediador de nuestras capacidades de planear, conceptualizar, simbolizar, crear reglas, e imponer significado sobre las cosas. Controla nuestra conducta sicológica y transforma nuestros sentimientos en unidades emocionales complejas. Nos ayuda a ser conscientes de nuestra identidad individual y ser conscientes que estamos divididos del otro como seres separados y a transformar el pasado y el futuro en una narrativa coherente.

Una manera de observar desde una perspectiva más amplia, aumentando el nivel de abstracción, es identificando patrones de significado desde que en nuestra consciencia cambiamos la percepción de un mundo por una visión del mundo. Esta aproximación desde patrones de significado es la que da Jeremy Lent en su libro The Patterning Instinct (2017) y es así como organiza su estructura.

Me gustaría conectar estas descripciones en un esfuerzo de hacer sentido cronológico dinámico y reflexionar respecto de cómo el hacer sentido refuerza la construcción de un significado que co-crea una visión del mundo, la cual va co-evolucionando en la medida que avanza.

significado sentido

Todo está conectado: este patrón de significado tiene relación con la manera original de vincularnos entre nosotros y con la naturaleza. Nuestros ancestros desarrollaron capacidades de comunicación no verbal a través de mimo, risas, canto y danzas comunes, todo esto pre linguístico. La tierra era vista como íntimamente relacionada con las actividades humanas del día a día. A pesar de la conexión primordial con la naturaleza, condujeron su propia forma de extinción en masa alrededor del mundo.

Jerarquía de los Dioses: este patrón se generó en la paradoja de que mientras humanos domesticaban animales y plantas, éstos fueron domesticados a su vez por la emergencia de la agricultura. A la agricultura le podemos sumar las jerarquías, la propiedad privada, la supresión de lo femenino, el miedo como campo social, generando en el tiempo un nivel de ansiedad en la condición humana sin precedentes. Las sociedades agrarias con estructuras jerárquicas dieron forma a una nueva concepción del universo. Este patrón de la jerarquía de los dioses construyó mediadores entre el cosmos y la gente común, que eran los sacerdotes, quienes en el tiempo fueron sustituidos por faraones, militares y comerciantes. Los dioses requerían culto, rezo y sacrificio de manera de no generar retribuciones nefastas para el ser humano. De esta manera aunque aún estaban conectados a la naturaleza, las creencias emergentes tenían que ver con una participación activa para mantener el cosmos andando.

Los patrones cognitivos de las civilizaciones nacientes cultivaron distintas estrategias de construcción de significado desde China a Mesopotamia, así como desde Egipto a Harappa.

Los patrones divergen: dos radicales patrones de significado aparecieron desde las ancestrales Grecia y China. Desde Grecia se dividió el cosmos en dos, con un dominio celestial de abstracciones eternas y un dominio terreno polucionado de imperfección. Esta mirada generó un espejo en el ser humano dualista compuesto por una eterna alma temporalmente impresa en un cuerpo físico destinado a morir. Desde China un patrón de significado muy distinto evolucionó. Ellos se veían incorporados en una red de vida harmónica, que derivó en una mirada al cosmos donde el propósito de la vida no era la búsqueda de una salvación eterna sino que armonizar la existencia de uno dentro de la red de familia, sociedad, cielo y tierra.

La conquista de la naturaleza: China era más avanzado  en el siglo XI que Europa en el siglo XVII. Sin embargo en Europa ocurrió la revolución científica. Lent habla de una teoría emergente que dice que el lenguaje del Antiguo Testamento, dando al ser humano dominio sobre los animales, fue percibido en el mundo europeo como una clara llamada hacia la conquista de la naturaleza, enmarcando así el patrón de significado que ha acompañado al mundo hasta nuestros días.

Las dicotomías entre religión y ciencias fueron en realidad auto reforzadas durante varios siglos y ya en el siglo XX pareciera que el pensamiento sistémico comenzó a converger con la mirada de la tradición cosmológica de China.

El modelo capitalista ha envuelto al mundo, catalizando un aumento dramático en el consumo y sobreconsumo de recursos naturales con la promesa implícita de prosperidad y felicidad para todos. En recientes décadas, el consumo exacerbado ha comenzado a pagar un peaje, aumentando su espectro a través de la masiva extinción de especies, crisis de agua pura y cambio climático. Los patrones de significado en estos tiempos modernos con sus modelos mentales, respaldan el llevar a la civilización global en un curso degenerativo e insustentable.

La red de significado: un escenario alternativo podría asomarse como deseable. Podríamos ser capaces de co-evolucionar hacia un estado de transformación global de las normas basado en la realización de nuestra conexión intrínseca con el otro y con el mundo natural? Podría un entendimiento mayor de nuestros patrones cognitivos ayudarnos a co-crear una visión del mundo que pudiera poner al ser humano en un camino a la regeneración y la sostenibilidad? Podríamos generar una circularidad regenerativa entre el hacer sentido y construir significado a una velocidad nunca antes vista?

Seremos capaces de tomar las decisiones correctas de manera de ver florecer al ecosistema mayor con la civilización humana como parte de la gran trama de la vida? Cómo hacer sentido y construir significado para co-evolucionar hacia allá?

La ilusión del crecimiento infinito

Ronald Sistek G.

Hace 3.800 millones de años, una serie de fenómenos generó las condiciones de lo que llamamos vida en nuestro planeta. Hoy vemos que esas condiciones que conducen a la vida y la sostienen están en serio riesgo.

Desde que el ser humano comenzó a generar impacto sobre nuestro ecosistema mayor, La Tierra, la era geológica del holoceno ha pasado a la del antropoceno. Así como hace unos 10.000 a 11.500 años el ser humano comenzó un proceso de pasar de ser cazadores recolectores a agricultores, a propósito del término de un período de glaciación que elevó el nivel del mar en unos 30 metros permitiendo al ser humano habitar zonas antes inexploradas, éste subperíodo se asocia a otros fenómenos. Algunos comparten el comienzo del antropoceno con el desarrollo de las primeras embarcaciones en Portugal cerca del año 1385, otros con la revolución industrial, otros con la pérdida de biodiversidad, otros con el desarrollo de los isótopos radiactivos de la década del 40 y 50, gesto que modificó el devenir del comportamiento humano…. En fin, lo cierto es que hay mucha evidencia respecto al comienzo de una era egocéntrica donde hemos jugado con los límites de nuestro nicho como especie y el momento actual requiere de una modificación profunda de los modelos mentales y paradigmas que nos han llevado hasta este punto crucial. Esta modificación dentro de la crisis de percepción que tenemos, nos hace reflexionar respecto del cambio necesario y emergente en el que estamos desde hace algún tiempo.

Desde una sociedad de crecimiento industrial hacia una sociedad que sostenga la vida, como diría Joanna Macy; desde un entendimiento del ego disociado del eco hacia una integración del ego y eco o la integración de la mente, cuerpo y biósfera, como propone Ken Wilber; desde una mirada cartesiana hacia una mirada ecológica que nos integra horizontalmente con todos los seres vivos, como plantea Fritjof Capra; de un mundo creado por el privilegio a un mundo creado por la comunidad, como sugiere Paul Hawken; desde un paradigma mecanicista hacia un paradigma holístico como evoca Morris Berman; desde un sistema basado en el Ego hacia un sistema basado en el Eco, como lo expresa Otto Scharmer. Así lo describen filósofos, físicos, economistas, sociólogos y tantos otros que se me escapan.  David Korten acuñó el concepto del Gran Cambio, que lo hemos tomado varios como emblema de éste cambio de época,  empatizando profundamente en la escencia y el alcance del mismo. Esta es la naturaleza del cambio que estamos experimentando: paradigmas que emergen y paradigmas que se disuelven permanentemente. Se hace necesario una modificación desde el antropoceno hacia un período que Thomas Berry describe como era ecozoica, un período cuyo compromiso central es que el universo sea una comunión de sujetos más que una colección de objetos.

De todos los paradigmas que van dejando obsoletos a los anteriores, el presente Gran Cambio es meta paradigmático, para representar el tamaño y profundidad de éste. Estamos en una transición para ver si logramos generar un habitar sostenible en el tiempo y regenerar el daño multidimensional que hemos producido como especie a nuestro ecosistema mayor. Es el desafío más grande que la civilización humana haya experimentado, dado que toda especie sobrevive en un nicho y por primera vez hay cierto acuerdo de que ese nicho es el planeta en su totalidad. Entonces, dado que hemos sobrepasado los límites y sobrecargado los ciclos que sostienen la vida compleja sobre nuestro nicho,  que tipo de consciencia eso requiere? Qué tipo de comportamiento y compromiso debemos desarrollar? Cuáles son los modelos mentales desde los cuales debemos operar?

Los desafíos humanos pasan de desde dónde nos movemos para escuchar y decir lo que decimos, comprendiendo el poder de las palabras… desde la apertura a la vulnerabilidad, hasta la cocreación de un nuevo sistema económico y político que sostenga las bases de todo lo que está entremedio de estos haceres.  Aunque quizás el mayor de los desafíos sea despertar de este agónico umbral de una crisis terminal para el ser humano, producto de unos 5.500 años de herencia de jerarquías, supresión de lo femenino, racismo, violencia, depredación y sobrecarga ambiental,  injusticia económica y desconexión con nuestras raíces… y con nuestra naturaleza; poco más de 150 años de consumo y sobreconsumo de combustibles fósiles, degradación de suelos, profundización de lo individual, acumulación desmedida; poco más de medio siglo desde que transformamos una teoría económica en una doctrina lo que nos impide reflexionar sobre sus fundamentos.

“Si nos entregáramos a la inteligencia de la Tierra,

podríamos crecer enraizados, como los árboles”

-Rainer Maria Rilke

Desde que los astronautas del Apolo 8 en su camino hacia la luna se tomaron el tiempo de dar vuelta la cámara y mirar la Tierra desde el espacio por primera vez, una nueva percepción del mundo se profundizó en nuestra especie. El overview effect o efecto panorámico fue clave en el entendimiento de que viajamos a través del espacio en una nave que llamamos Tierra, donde se encuentran todos los que hemos amado en nuestras vidas, donde han vivido todos los que conocemos y de los que nos han hablado. La Hipótesis Gaia, del planeta viviente, adquiere nuevas dimensiones con este hecho y  con las observaciones de una atmósfera muy delgada y vulnerable que se autorregula.

Cada día tenemos más evidencia de que los límites que nuestro planeta es capaz de soportar, se han sobrepasado. Y no solo se han sobrepasado a nivel medio ambiental, sino que a nivel social y a nivel personal también. Estamos actualmente en un estado de sobrecarga confirmado y en aumento. Hay bastante acuerdo en que tres de las causas más relevantes tienen que ver con una profunda desconexión en esas tres dimensiones: la desconexión con el mundo natural, la desconexión social o con el otro y la desconexión personal o del ser. Estas desconexiones tienen que ver con una crisis de percepción, de la manera como vemos el mundo, de los modelos mentales limitantes que hemos sobre desarrollado y  que hemos transformado en creencias esenciales.

Estas creencias esenciales construyen un efecto de resultados colectivos que nadie quiere: cambio climático, aumento en la acidificación de los océanos, degradación del suelo, desertificación, guerras interminables, esclavitud, inequidad y un largo etcétera. Estas creencias se basan en una ilusión: la de que estamos separados; separados de la naturaleza, separados del otro y separados de nosotros mismos.

Los sistemas vivos crecen hasta un punto y luego se desarrollan. Un árbol no crece infinitamente. Un ecosistema tampoco. No se puede crecer infinitamente en un planeta finito y es nuestra percepción de separación la que nos impulsa a creer en esto. La economía insiste en subsidiar las externalidades a través de las futuras generaciones, los marginados y la naturaleza. La separación es una ilusión. La innovación debe comenzar ahí: desde el entendimiento de la profunda interconexión e interdependencia de todo fenómeno. El bienestar del planeta es una condición fundamental para el bienestar de cualquiera de los miembros de la comunidad planetaria. Hemos pensado por mucho tiempo que el suelo puede alimentarnos sin que  a su vez, lo alimentemos de acuerdo con sus propios principios y procesos orgánicos y sus propios ritmos de renovación.

En un mundo con volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambiguedad en aumento, el principio de la no separación, el principio de la reciprocidad y el principio del ritmo pueden ser un hilo conductor para el Gran Desenredo que nos toca realizar como especie si pretendemos que las futuras generaciones disfruten de esta nave en que recorremos el universo.

“Otro mundo no solo es posible, está en camino.

En un día tranquilo, puedo escuchar su respiración”

Arundhati Roy

Solo la vida puede conocer la vida

     Ronald Sistek G.

 

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“Es común decir que los árboles vienen de las semillas. Pero cómo puede una pequeña semilla crear un árbol enorme? Las semillas no contienen los recursos necesarios para hacer crecer un árbol. Estos deben venir del medio o ambiente dentro del cual el árbol crece. Sin embargo la semilla contiene y provee de algo crucial: un lugar donde el árbol como un todo comienza a formarse. En la medida que recursos como el agua y los nutrientes se atraen, la semilla organiza el proceso que genera crecimiento. En un sentido, la semilla es una puerta a través de la cual el futuro posible del árbol emerge (Fragmento de la introducción libro Presence – Senge, Scharmer, Jaworski, Flowers:2004)

Poco antes de cumplir 19 años, una cualidad que llamaron, después de varias semanas, una mezcla de disautonomía, prolapso mitral y síncope neurocardiogénico, en la práctica hacían variar mi presión sanguínea, producían mareos y las pulsaciones de mi corazón pasaban de 60 por minuto a 220 y luego a 35 en estado de reposo. Esto sumado a arritmias sinusales marcadas, producto de ser sietemecino según un doctor,  hacía que se produjeran momentos donde la irrigación cerebral era deficiente, el ritmo cardiaco era caótico y perdía el conocimiento por unos segundos. Uno de esos episodios fue especialmente doloroso ya que iba bajando una escalera cuando se produjo. Desperté en la cama de mis padres sin entender mucho, y con miedo profundo. Como consecuencia del miedo acumulado de semanas producto de la carencia de diagnóstico, además de bajar varios kilos de peso, experimenté pánico por un buen tiempo. Dentro de la confusión y a ratos desesperación del momento al ver disminuidas mis capacidades de libertad y una muralla de sensaciones limitantes, descubrí lo que años más tarde significaría como un regalo. Entre sedantes y una mezcla de remedios de prueba, el miedo a no despertar hacía que me resistiera a quedarme dormido. Finalmente lo hacía. Pero cuando despertaba, lo que primero hacía era confirmar que estaba vivo: me pellizcaba el brazo, la cara, porque algunos remedios hacían que perdiera la sensibilidad cutánea, miraba por la ventana y ahí estaban…. los cientos de variedades de verdes en el árbol que se veía desde mi ventana… las decenas de tonos de celestes del cielo…. las mágicas formas cambiantes de las nubes con sus muchos tonos de blanco… los múltiples matices de la luz tamizada por las nubes… y agradecía por horas el milagro de la vida a través de esa ventana. Esta experiencia me transformó para siempre. Fui consciente del aparecer y de cómo en el aparecer era yo el que también aparecía con cada descubrimiento de color, forma, tono, sensación, imagen, emoción, luz, recuerdo, agradecimiento.

Aprendí con los años, volviendo a esta experiencia vivida, de la inmensidad de lo pequeño… de la sobreabundancia de lo simple… de la naturaleza descentrada de la mente y la consciencia ya que mi cuerpo era parte relevante del estar vivo… del cambio en el conocer cada cosa cada día de una manera diferente… de la experiencia espiritual que nace del aparecer… y vuelvo muchas veces a esa memoria, como ahora.

La posible emergencia del árbol descrito en la introducción del libro Presencing, a través de la semilla, que es su vehículo, nos da una señal de lo que está en la fuente del concepto de estar en presencia: el verdadero desafío para comprenderlo radica no en lo abstracto sino en lo sutil de la experiencia.

Desde una aproximación a la cognición que trajo William James a fines del siglo XIX donde decía que había dos maneras de pensar y aprender: desde el razonamiento lógico y desde la experiencia intuitiva, le hemos dado mucha más relevancia al razonar como centro del aprender en nuestra educación. Investigaciones en los campos de las ciencias cognitivas y neurociencias, nos dan evidencia de que la actividad cerebral dedicada a procesos de razonamiento lógico representan el 0.001% de sus ciclos. La diferencia es dedicada a la experiencia intuitiva. Esto ha sido central en el desarrollo de la inteligencia artificial, la cual, en el siglo XXI se está delineando con un énfasis en lo que llaman intuición artificial ya que es un campo inmenso de posibilidades para el desarrollo de nuevas capacidades en ese ámbito. La experiencia es masivamente la fuente de aprendizaje y conocimiento y desde ahí se produce un baile con la conceptualización de modelos desde el razonamiento lógico y vuelta hacia la experiencia intuitiva para rescatar patrones que nos permiten hacer sentido individual y colectivo. Esta es la base de la teoría dual de procesos que esboza Daniel Kahneman, premio nobel de economía 2002, en su libro Thinking Fast and Slow, cuyo fundamento nace de los estudios de William James, más conocido por su trabajo en sicología experimental, pero cuyo aporte a la fenomenología fue clave para el entendimiento del aparecer, del conocer y de los cambios en el conocer.

Hemos sido sobreentrenados, en occidente, en la idea de que la materia es sólida y la experiencia es esfumosa… pero si “suspendemos” lo que conocemos, como diría Francisco Varela, vemos que la materia es impermanente, está en flujo de cambio todo el tiempo, a pesar de que en nuestra escala temporal pareciera a veces lo contrario. Y es la experiencia la que estaba ya ahí antes,  la que está más cerca del fenómeno, es decir, la experiencia es mucho más sólida y la materia esfumosa. Yo no puedo entender lo que es estar vivo a menos de que yo esté vivo. Y dónde estoy vivo? En el aparecer de cada momento, en el fenómeno emergente, en la experiencia. En su libro “Fenómeno de la Vida”, Varela declara que lo que ha querido desarrollar en él es una comprensión del fenómeno de la vida  en toda su gloria y majestad. Esto quiere decir evitar caer en la tentación dominante de partir del universo impersonal y muerto de la física para luego verse forzado, casi a contrapelo, a rescatar de ahí lo vivo, cuya especificidad es lo individual creador de significado….La conclusión a la que estos ensayos apuntan es que lo central es una circularidad inalienable entre el acto de conocer y vivir, entre el universo de lo vivo y el conocer como objeto de estudio.

Si queremos comprender lo básico en el camino del conocer y los cambios en el conocer que representan el aprender, debemos al menos entender tres cosas respecto a la naturaleza de la mente y la conciencia.

Las tres falsas creencias

  • La primera falsa creencia tiene que ver con que la mente está en el cerebro y más allá, con que la inteligencia o los procesos cognitivos existen solo en el cerebro.

La naturaleza descentrada de la mente

Desde pequeños nos hacen creer que las elaboraciones significativas se producen en el cerebro humano como si fuera un computador donde se recibe información, se elabora y se responde.

Sin embargo existe toda una experiencia intuitiva, emocional, pre-conceptual que está ahí, previa a la elaboración incluso del lenguaje. Representa toda una experiencia en si misma que es el motor hacia la totalidad del fenómeno. Existe un saber hacer corporal, un flujo que acompaña al fenómeno en sí mismo.

Pensamos con el cuerpo y en el cuerpo, de una manera que no es de pedazos conceptuales. En palabras de Varela, “el saber y conocer no tiene que ver con ir a atrapar pedazos de información, el saber hacer (know how) tiene que ver con las preferencias, los rechazos,  todo lo que tiene sentido, tiene contenido, tiene intención, es un abrazo de lo que está ahí y todo ello constituye parte de la experiencia completa, el fenómeno, como organismo, a lo que aparece como el mundo.”

  • La segunda falsa creencia tiene que ver con la percepción de que los fenómenos se pueden estudiar solo separadamente, de que si no se comprenden las partes, no se comprende el todo.

De las partes al todo. Los fenómenos emergentes integrados

El cambio de percepción de las partes al todo ha significado un proceso en distintas disciplinas, con distintas velocidades y profundidades que ha durado más de un siglo.

El énfasis en las partes ha sido llamado reduccionista o mecanicista, mientras que el énfasis en el todo ha sido catalogado como holístico o ecológico. El pensamiento detrás de la perspectiva holística se llamó “pensamiento sistémico”. René Descartes fue el elegido como para representar la etapa dominante, previa al pensamiento sistémico, que es el pensamiento macanicista, al desarrollar su método analítico que consistía básicamente en desgranar fenómenos complejos en partes para comprender el comportamiento del todo desde las propiedades de las partes. El universo para Descartes se comportaba como una máquina incluyendo a los organismos vivos. Esto venía de su creencia de que había dos aspectos de la realidad: el de la mente y el de la materia. Newton completó este set mecanicista integrando las mecánicas Newtonianas que fueron el broche de oro de la ciencia del siglo XVII.  Desde mi perspectiva, se ha sobre-descalificado el reduccionismo; y sin embargo era necesario para poder desarrollar y abrirse a nuevas posibilidades como el pensamiento sistémico y el entendimiento del todo.

El punto ciego de la mirada cartesiana tiene que ver con que los sistemas no pueden ser comprendidos por análisis. Las propiedades de las partes no son propiedades intrínsecas pero se pueden comprender solo en el contexto de un sistema mayor. El fenómeno del todo es contextual, no analítico, integrando patrones perceptuales. De una manera, lo holístico, lo ecológico se comprende desde las redes conceptuales y experienciales para poder comprender no solo ecosistemas, pero la naturaleza misma de la vida.

Cuando uno piensa un proceso, aparece como separado, local, independiente, pero cuando uno experiencia algo, emerge como unificado. Quizás el gran logro de la ciencia del siglo XX fue precisamente ese, el entendimiento de los fenómenos emergentes como la unificación de las partes y piezas de la observación parcial de procesos emocionales, corporales, racionales, perceptuales, etc., con una identidad específica.

En palabras de Varela: “Los fenómenos emergentes introducen una manera  de ser, una categoría ontológica nueva, ni física ni efímera…. con una identidad emergente, única.”

La naturaleza de la mente no es ni existente ni no existente. Está repartida por el cuerpo y es al mismo tiempo efectiva.

  • La tercera falsa creencia tiene que ver con que la mente es un fenómeno individual.

La intersubjetividad o empatía. Mi mente no existe sin tu mente

Las neuronas en imagen o espejo, que se activan en pequeñas islas en nuestro cerebro cada vez que experimentamos empatía en distintos ámbitos y profundidades no es algo que tenga larga data en la neurociencia. La intersubjetividad está enraizada en la historia previa al lenguaje y permite que en el lenguaje se produzca esta experiencia de empatía. La mente está distribuida en el campo social, es un proceso y no una cosa. Esta idea de que la mente es un proceso es una manera de describir los sistemas vivos:  se pueden describir desde la perspectiva de un patrón de organización, desde la perspectiva de una estructura (disipativa) o bien desde la perspectiva de mente o proceso que emerge del sistema vivo. El trascender nuestro territorio para ponernos en el lugar del otro y experienciar desde esa posición es el proceso básico humano de intersubjetividad. Hay toda una conversación desde hace ya unas décadas respecto cómo cultivar la empatía y de cómo éste aprendizaje debería ser parte del currículum básico en educación pre escolar y escolar tal como aprendemos lenguaje, matemáticas o historia.

Estas tres perspectivas definen la naturaleza de la vida humana y del aprender: un yo descentrado y dinámico, el aparecer como fenómeno integrado emergente que permite conocer desde el vivir consciente y el carácter constitutivo de la empatía como fundamento del amor humano y como experiencia previa incluso al lenguaje.

Parafraseando la relación entre la semilla y el árbol, diría que estas perspectivas son la puerta a través de la cual el futuro posible de cada experiencia emerge.

Existe una circularidad entre conocer, aprender y vivir……la conciencia colectiva que emerge dado que mi mente no existe sin tu mente,  se fundamenta en la naturaleza descentrada de la consciencia y la mente como proceso; existe un proceso individual y uno colectivo simultáneamente… la naturaleza de la vida se nutre al estar yo vivo… yo estoy vivo en el aparecer consciente del momento a momento… desde ahí conozco y aprendo…

No es raro que un par de conversaciones que tuviera Otto Scharmer y Francisco Varela, delinearan un movimiento interesante y relevante para abrir las puertas hacia el estado de Presencing, uno de los varios movimientos que tiene el proceso U para sumergirse en estados más abiertos para desde ahí co-cristalizar lo nuevo. Este movimiento tiene que ver con cruzar tres umbrales según Varela: suspender,  redireccionar y deajr ir. Esto que parece sencillo es en realidad un desafío para la vida. Suspender tiene que ver con diluir nuestros flujos habituales de pensamiento, con colgar nuestros supuestos y la voz del juicio, como el gesto básico para abrir las puertas de la percepción. Redireccionar tiene que ver con mirar el fenómeno en toda su complejidad, en todo su esplendor, sin un modelo mental específico, tiene que ver con trascender el dualismo del sujeto/objeto del modelo mental del solucionador de problemas, tiene que ver con el abrirse al no saber, sosteniendo el todo, así como en la antigüa China representaban a la mente con un corazón, es observar con el corazón, abrir el corazón; tiene que ver con observar con nuevos ojos. Finalmente el dejar ir es la puerta para, como dice Otto Scharmer, pasar por el ojo de la aguja que te permitirá el dejar venir lo nuevo, tiene que ver con el compromiso con el todo, con abrir la voluntad hacia lo emergente. Para acceder a la experiencia en su totalidad, decía Varela, hay que desarrollar capacidades en el método fenomenológico, la introspección sicológica y las prácticas contemplativas… y asi lograr describir el fenómeno en primera persona y en el momento presente con toda su profundidad. El tomar consciencia es el viaje de cruzar los umbrales del suspender, redireccionar y dejar ir conscientes del aparecer del momento a momento, dinámicamente, y perpetuamente…. una vez escuché a brother David Steindl-Rast compartir que la eternidad era justamente eso:  estar presente en el aparecer de cada momento, perpetuamente en ese estado impermanente…

De muchas maneras, el momento de caminar hacia el estado de presencia, abiertos al aparecer y a la novedad que eso trae, sin juicio, sin modelos preestablecidos se unen con los tres momentos que tienen que ver con el conocer y el vivir. Cómo integramos definitivamente la naturaleza descentrada de la mente, suspendiendo la idea de que nuestra mente está radicada en el cerebro, conociendo desde todo nuestro potencial?; cómo redireccionamos nuestra manera de ver el fenómeno abriéndonos al fenómeno emergente unificado con el todo y a toda la experiencia que eso trae?; cómo dejamos ir nuestra necesidad de preentender los fenómenos integrando al otro intersubjetivo en nuestra apreciación del universo, ya que mi mente no existe sin tu mente, y así favorecer lo que aparece al dejar venir cada experiencia?

Y reflexionando sobre esto,  vuelvo a agradecer el milagro de la vida desde esa ventana, observando ahora los árboles que aparecen frente a mí, los verdes, las nubes, los infinitos blancos, la emoción, lo simple, el conocer, la experiencia espiritual que nace del aparecer… y sé que estoy vivo, ahora sin pellizcos… solo la vida puede conocer la vida.

 

Liderazgo en tiempos de cambios profundos

 

Ronald Sistek G.

 

 

 

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Durante una planificación estratégica, un grupo diverso de una compañía llevaba varias horas compartiendo el proceso y sus aprendizajes. En el momento de definir colaborativamente la meta para la compañía, emergió uno del grupo y propuso su creación, la cual experimentó muy pocas modificaciones de parte de los gerentes y directores. Quien había escrito la meta de la compañía era uno de los choferes de reparto. Durante la retroalimentación del grupo, el gerente general, un poco incómodo, reconoció que le hubiese gustado que su creación personal fuera la meta de la compañía pero que la creación colectiva, liderada por el chofer de reparto, era inmejorable.
Esta simple retroalimentación contiene algunas evidencias respecto no solo al concepto de liderazgo, sino que a múltiples perspectivas de la experiencia misma de liderar.

Vivimos en un mundo que muchos asocian con el concepto VUCA (Pietersen, 2010) cuyas características traducimos como Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo. El liderazgo está enfrentando la volatilidad de los rápidos cambios a escalas mayores, la incerteza de la predicción futura de resultados esperados al comprobar que pequeños ajustes en un espacio puede tener resultados acumulados y masivos en otro, la complejidad inherente cuando componentes interconectados y múltiples no responden a soluciones simples y unidimensionales y la ambigüedad en el significado e impacto futuros de los eventos… así lo comenta Nick Petrie, del Centro de Liderazgo Creativo. Esta realidad nos hace poner atención a fenómenos que hasta hace un tiempo no eran relevantes y menos, representaban características que deberían tener quienes conducen o intentan conducir a las organizaciones y comunidades. Los que llamamos líderes están teniendo y tendrán que desarrollar capacidades para enfrentar lo emergente en distintos estadios de las organizaciones, comunidades y sociedad civil… y las novedades que esa emergencia trae consigo. Lo que emerge desde niveles menores de complejidad no puede predecirse ni se puede controlar: aparece.

Tenemos la falsa creencia de que los líderes nacen o se hacen….o se designan…incluso tendemos a creer que el individualismo carismático genera liderazgo y entregamos nuestro empoderamiento a ese líder.

Muchas expectativas e ilusiones se construyen alrededor de los líderes y en muchas ocasiones sólo mantienen el statu quo de dependencia y pasividad en los seguidores. El comando y control se ha perpetuado en culturas que van aumentado en conciencia integrada.  Es como si hubiéramos fabricado los seres humanos una cultura de la dependencia, basada en el miedo,  característica propia de la herencia de las jerarquías que data de hace unos  8.000 años atrás. Esta cultura del miedo sumada a la supresión de lo femenino producto del patriarcado como modelo, son patrones que acarreamos hasta nuestros días. Ambos patrones, sumados a una desvinculación profunda con el mundo natural, han generado  una cultura de la separación: separación con nosotros mismos, separación con el otro y separación con la naturaleza. Este fenómeno desarrolló varios estilos de liderazgo. Cuál es el rol del liderazgo en esta realidad sociocultural compleja y en los paradigmas emergentes? A veces parece largo el camino de restablecer un equilibrio en las dinámicas individuales,  relacionales y sistémicas…

Qué es liderazgo?

Si buscamos en la etimología de la palabra líder, ésta tiene dos raíces, una latina y una indoeuropea. Según varias fuentes, la más aceptada corresponde a la última. La palabra guía proviene de una antigua raíz indoeuropea, weid, que significa ver. Sin embargo otra fuente indica que la palabra líder proviene de la misma raíz proto-indo-europea, escrita como “Leit”, (la cual da origen a la palabra en inglés lead), que significa “ver más allá” o “cruzar un umbral”. Podríamos decir que liderar tiene que ver con el cruzar un umbral, ver más allá de lo que normalmente se ve para luego guiar o mostrar posibilidades.

Y la realidad es que si no hay seguidores, los líderes carecen de sentido. Lo mismo para los seguidores, pues si no hay líder no habrá seguidores. Interesante la aparición de estas dos dimensiones: la individual y la grupal. Liderazgo de nosotros mismos y liderazgo en lo relacional.

El líder como héroe

Como plantea Margaret Wheatley: “Porqué insistimos en esperar líderes-héroes? Quizás porque damos por hecho ciertas cosas:

  • Que los líderes tienen las respuestas. Saben lo que hay que hacer.
  • Que la gente hace lo que se le dice. Sólo hacen falta buenas instrucciones y planes precisos.
  • El elevado riesgo requiere elevado control. A medida que las situaciones se vuelven más complejas y difíciles, el poder necesita subir a los líderes (que saben lo que hay que hacer)”

Es como si, producto de esta cultura de la dependencia, esperáramos líderes héroes que nos salvaran y solucionaran todo, generando incluso un arquetipo de éste y una adicción cultural hacia ésta estructura. Hoy se está evidenciando una sobrecarga individual en este estilo de liderazgo que está haciendo replantearse el rol.

 

Perspectiva histórico-evolutiva

“La sicología del ser humano maduro es un proceso en espiral desplegado, emergente, oscilante, marcado por una progresiva subordinación de viejos sistemas de comportamiento de bajo orden hacia nuevos sistemas de orden mayor, en la medida que los problemas existenciales del ser humano van cambiando.” Claire Graves

Es interesante revisar esta relación de líderes y seguidores desde la perspectiva histórico-evolutiva, en relación a la manera como el ser humano se ha ido organizando y cómo en cada tipo de organización hemos significado el estilo de liderazgo.

Frederic Laloix, en su libro “Reinventing Organisations”, expone una perspectiva de éste tipo, indicando que el ser humano ha pasado en su proceso histórico-evolutivo por varios memes que representan la visión del mundo que describen sistemas bio-psico-socio-culturales emergentes,  cualidad de la consciencia integrada anidadamente a través del tiempo en forma de espiral expansiva (ver Dinámicas en Espiral de Don Beck y Chris Cowan, ver perspectiva de vmemes o memes de valor de Ken Wilber).

Así, como plantea Laloix,  en las organizaciones rojas, la característica principal es la de un jefe en ejercicio del poder generando miedo como aglutinante de la organización. El estilo de liderazgo lo caracteriza como de tipo predatorio. La metáfora de esta categoría es la manada de lobos y la innovación es la división del trabajo y el comando autoritario.

En las organizaciones ambar, la característica principal es la pirámide jerárquica con roles formales y estructura top-down de comando y control. El estilo de liderazgo lo caracteriza como paternalista autoritario. La metáfora de esta categoría es la armada o estructura militar y la innovación son los roles formales y los procesos.

En las organizaciones naranja, la característica principal es la meta para ganarle a la competencia, maximizar utilidades y crecer. El estilo de liderazgo lo caracteriza como enfocado a la tarea y a la meta. La metáfora de esta categoría es la máquina y la innovación es la rendición de cuentas, la meritocracia y la innovación en sí misma.

En las organizaciones verdes, la característica principal es que dentro de la pirámide clásica, su foco ahora es la cultura y el empoderamiento para lograr la motivación extraordinaria de sus empleados. El estilo de liderazgo lo caracteriza como orientado al consenso, la participación y el servicio. La metáfora de esta categoría es la familia y la innovación es el empoderamiento, la cultura basada en los valores y el modelo de los stakeholders (o partes interesadas).

En las organizaciones turqueza (Teal), la característica principal es que la autogestión reemplaza a la pirámide. El estilo de liderazgo es de un liderazgo distribuído, con justicia interior y propósito como motivación y vara de medida primaria. La metáfora es un organismo vivo y la innovación es la autogestión, el sentido de unidad (wholeness) y el propósito evolutivo.

Tenemos así estilos de liderazgo predatorio, paternalista autoritario, enfocado a la tarea, orientado al consenso y de liderazgo distribuido. En cuál de éstas caracterizaciones se encuentra nuestra organización o nuestras prácticas de liderazgo?

 

 

Perspectiva organísmica

Desde la perspectiva individual, el liderazgo tiene que ver con la presencia de lo vivo en nosotros y de cómo generamos la coherencia de nuestro potencial. En palabras de Andreas Weber “con un sentido ampliado de lo vivo, la gente contribuye al vivir del todo del cual forman parte. Vivir desde la conexión interior para que la energía creativa agregue energía al sistema y agregue más a la vida. Lo vivo tiene que ver con los principios globales y actitudes que promueven la emergencia de procesos abiertos, mutuos, cooperativos…. es un entendimiento de los procesos profundamente creativos, poéticos, expresivos, encarnados en los organismos vivos”.

Desde la perspectiva organísmica conductual, podemos decir que muchas de nuestras reacciones podrían ser identificadas por alguna o algunas de estas características dependiendo de desde dónde nos movemos para decir lo que decimos o para reaccionar como reaccionamos. Pareciera ser que podemos, frente a un mismo estímulo, reaccionar de maneras distintas dependiendo del lugar desde donde operamos como líderes de nosotros mismos. La neurofisiología tiene una aproximación biológico conductual bien interesante también y dice que nuestros resultados, en sus etapas iniciales se pensaba que dependían de nuestro comportamiento, y detrás del comportamiento estaba el pensamiento. Según investigaciones recientes, se logró establecer vinculación entre pensamientos, sentimientos, emociones y más profundamente, los órganos de nuestro cuerpo. Los órganos y su estado como gatillantes de estímulos emocionales desde donde se identifican con sentimientos que nos llevan a tener ciertos pensamientos que inciden en nuestra conducta, la cual define nuestros resultados. En fin , otra interesante aproximación desde la complejidad humana. Dónde llevo mi atención e intención? Desde dónde digo lo que digo? Una perspectiva que abre posibilidades enormes es comprender la fenomenología de la expresión y de la escucha.

Tenemos consciencia de que está todo mucho más íntimamente relacionado de lo que creemos?  Lo que comemos y cómo tratamos a nuestros órganos incide directamente en nuestro estado de consciencia al interactuar con otro?  Tiene relevancia en nuestro estilo de liderazgo?

Perspectiva del futuro emergente, el punto ciego del liderazgo

Otto Scharmer y Katrin Kaufer (3), en su libro “Liderando desde el Futuro Emergente”, entrevistando a un CEO de una compañía de seguros llamado Bill O´Brien, nos comentan que el mayor insight de O´Brien como líder del cambio transformacional de su compañía, era que: “El éxito de una intervención depende de la condición interior del que interviene” que los autores significaron como: “el éxito de nuestras acciones como agentes de cambio no depende de qué hacemos o cómo lo hacemos, pero del lugar interior desde donde operamos. Podemos decir que ese es el punto ciego del liderazgo: podemos observar qué hacemos y cómo lo hacemos; pero la calidad de la fuente o lugar interno  desde donde operamos en el ahora, tiende a estar fuera de nuestro rango de observación normal, atención y consciencia”… Volviendo al ejemplo inicial, podríamos decir en el lenguaje de éstos autores que el chofer de reparto, experimentó su liderazgo, permitiendo que en un momento conectara con su fuente, sintiera y presenciara su más alto futuro posible, su futuro emergente. Pareciera que liderar y nuestros haceres tienen que ver con algún nexo entre la conexión con lo que somos y el aparecer del futuro que emerge. Con permitir ese momento de “presencing” (una mezcla de presencia y sentir) gatillado por momentos de deconcentración o “stillness”, dejando ir creencias para permitir que emerja el mejor futuro posible, o el dejar venir desde lo individual y desde lo grupal,  actuando como líder facilitador de un proceso colectivo.

Ahora bien, esto solo es posible generándose un campo social, descripción de los mismos autores como el “sostener” el espacio social.  Este campo social se genera experimentando los niveles más profundos posibles de escucha y conversación…caminando hacia la empatía y más allá. Esto significa que para poder experimentar el máximo potencial humano, debemos generar espacios sociales libres de miedo y donde crezca entonces la confianza.  Al miedo y a la confianza  les cuesta coexistir en campos sociales. Donde emerge uno, el otro desaparece. Tenemos claridad de esto desde nuestras prácticas de liderazgo? Somos capaces de cocrear campos sociales de confianza donde se multiplican las posibilidades para el ser humano? Cómo facilitamos momentos para volver a nosotros mismos y desde ahí funcionar en el mundo? Como nos abrimos al liderazgo conscientes desde donde operamos, intencionamos y ponemos atención, así como desde dónde escuchamos y nos comunicamos?

Las 7 capacidades de liderazgo según Otto Scharmer

  1. Contener el espacio: Escuchar lo que la vida nos pide que hagamos
  2. Observar: Prestar atención con la mente totalmente abierta
  3. Sentir: conectarse con el corazón
  4. Presenciar: Conectarse con el origen más profundo de su ser y su intención
  5. Cristalizando: Acceder al poder de la intención
  6. Haciendo prototipos: Integrando cabeza, corazón y manos
  7. Realizar-Actuar: Tocando el Violín Macro

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Perspectiva evolucionista

“Desde una perspectiva evolucionista, según José Luis Escorihuela (Ulises), se entiende el liderazgo como una estrategia adaptativa de coordinación social. Según esta teoría no hay líderes a priori, cualquier persona puede jugar un rol que emerge en el propio proceso grupal, aunque algunas personas, dada su personalidad,  tienen más posibilidades que otras.”

Podríamos decir que desde la perspectiva individual, todos estamos llamados a liderarnos a nosotros mismos, a dejar florecer todo nuestro potencial humano, a permitir que emerja lo mejor de nosotros mismos en cada momento. Desde la perspectiva grupal, entendemos a los colectivos, organizaciones, empresas, etc.,   como comunidades llenas de líderes. Dentro de un ambiente donde el miedo disminuye y somos capaces de legitimar al otro, puede emerger el liderazgo de uno cualquiera que esté preparado tanto en su empoderamiento personal, como en su estado emocional, tal como lo vimos emerger en el ejemplo con el que comenzamos éste artículo, dentro de un marco de seguridad cocreado en un campo social.

Es interesante esto del liderazgo grupal. El mismo Thich Nhat Hanh sugiere: “Es posible que el próximo Buda no asuma forma de individuo, sino de comunidad (una comunidad que ponga en práctica la comprensión y la solicitud amorosa; el vivir pendiente del otro)

 

 

Perspectiva de los sistemas vivos y la complejidad

Desde la perspectiva de los sistemas vivos, aparece un aporte desde estudios efectuados con miles de líderes. Lecciones para Líderes se llama el artículo, una invitación a educadores y agentes de cambio.  En él, Fritjof Capra, Margaret Wheatley, Donella Meadows y Joanna Macy han sido inspiración y aporte desde el Centro de Ecoliteratura (Center for Ecoliteracy).  La capacidad de facilitar rindiéndose a la ilusión de que uno puede dirigir un sistema vivo es una de las aproximaciones de Humberto Maturana y Francisco Varela en sus trabajos,  en término de cambios sistémicos: “uno nunca puede dirigir un sistema vivo”. Esta cualidad es una de las características de los líderes de cambio. Los líderes eficientes reconocen primicias o novedades emergentes, nutriendo redes de conexión y comunicación, creando ambientes de apoyo mutuo y confianza, motivando el cuestionamiento y recompensando la innovación. De la misma línea es la capacidad de autoorganización: la vida,  en los sistemas u organizaciones, siempre intenta generar algo nuevo y esta propiedad de los sistemas vivos es el origen del desarrollo, aprendizaje y evolución. Favorecer la autoorganización es entonces capacidad de liderazgo. Tomando la naturaleza como maestra, el trabajar en distintos niveles de escala es otra capacidad de un líder. El entendimiento de los sistemas anidados para escoger el sistema en el cual deben generar el cambio y cómo influye en el resto de los sistemas pareciera ser otro desafío del líder. Aprovechar las oportunidades cuando se presentan y prepararse para ser sorprendido son otras dos cualidades para liderar cambios. Un llamado a poner atención e intención en todo momento, facilitará el actuar en el momento pertinente estimulando al sistema y manteniéndolo estable pero lejos del equilibrio.  El estar preparado para sorprenderse tiene que ver con la no linealidad del cambio y con el concepto de propiedades emergentes del sistema producto de esa no linealidad.

 

Para muchos en nuestros días, el resignificar las organizaciones o el camino para una gestión más integral y sistémica pasa por reinventar el liderazgo… quizás esa es una de las razones por las que vemos tantos calificativos y programas para enunciar modelos de liderazgo: integral, sistémico, generativo, de servicio, evolutivo, orgánico, primal, transformacional, adaptativo, basado en valores, auténtico, situacional, dinámico,  etc.

Dado los desafíos actuales, donde necesitamos mudar desde paradigmas centrados en el individualismo, en la separación, en el ego, hacia paradigmas centrados en la colaboración, la confianza, la unidad, la interrelación e interdependencia de todos los fenómenos, el desarrollo del liderazgo necesita ser multidimensional. El liderazgo pareciera ser más un proceso, un viaje, un camino que considera por un lado un fuerte desarrollo interior, seguido de entendimientos relacionales y sistémicos; tres dimensiones que coexisten simultáneamente.

Recuerdo un libro de Salim Ismail llamado Organizaciones Exponenciales donde, en uno de sus capítulos reflexionando de la temática del liderazgo asociado al uso de tecnología, big data, algoritmos, para optimizar y aumentar la productividad, aparecen características claves del liderazgo como adaptación al cambio, coraje y perseverancia para lograr aprendizaje permanente e inmediato para generar cambios disruptivos. Lo interesante de los comportamientos de adaptación al cambio, coraje y perseverancia es que se fundamentan en emociones. Para muchos, ese desarrollo emocional no se puede entrenar:  “A uno lo contratan por capacidades técnicas y lo despiden por falta de capacidades emocionales y relacionales”, me comentaba un exgerente de una compañía minera.

Las características de la inteligencia emocional en el modelo de Daniel Goleman, autor del libro La Inteligencia Emocional en la Empresa y del modelo de Liderazgo Primal,  son, según el autor, la base de la eficiencia del líder: empatía, actitud de servicio, autenticidad, toma de conciencia, colaboración. Podemos generar transformación en un adulto? Mi creencia y experiencia me dice que sí. Viendo cambios paradigmáticos en mí mismo y en otros, creo que las competencias emocionales y relacionales se pueden desarrollar.

Como diría Bill O`Brien a propósito de los cambios profundos – en la manera como las personas piensan, en qué creen, y como ven el mundo – son difíciles, si no imposibles de alcanzar con el sólo cumplimiento. Reflexionando en veinte años de dirigir el cambio hacia ambientes de trabajos más basados en valores, el director ejecutivo, hoy jubilado, de Hanover Insurance dice: “Lo que no entienden los que insisten en que la administración imponga el cambio cultural es que un valor sólo es un valor cuando se adopta voluntariamente”.

“Un buen liderazgo no tiene que ver con hacer que todos te sigan. Un buen liderazgo es ayudar a la comunidad y organización a sacar la mejor parte de cada contribución individual. Un buen líder organiza o cataliza una colaboración de pensamiento y acción que cultiva y cosecha la contribución única de cada miembro para el entendimiento y éxito colectivos. Los mejores líderes son como los mejores maestros o padres: permiten que sus grupos de manera independiente puedan nutrir y utilizar sus recursos.” (Extraído de un artículo de Co-inteligencia, del Instituto de Co-Inteligencia liderado por Tom Atlee.)

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De héroes a facilitadores

Margaret Wheatley propone transformar el liderazgo modificando la percepción del héroe hacia anfitriones o facilitadores. Tiene mucho sentido comprender a un líder en su capacidad de facilitar un proceso grupal, permitiendo que la inteligencia colectiva se manifieste. Volviendo al ejemplo inicial, en ese grupo de 8 personas que juntos sumaban 380 años de experiencia humana….porqué vamos a suponer que un gerente general de 42 años va a tener más capacidad de liderazgo en una situación específica que un colectivo de 380 años de experiencia? La realidad es que el liderazgo emergió en el momento preciso y el trabajo colaborativo permitió la cocreación de una “inmejorable meta”, en palabras del propio gerente.

El desafío es cómo una organización, una comunidad, puede ver a través de muchos ojos, integrando creativamente la diversidad, las maneras de percibir, las muchas maneras de conocer y de los cambios del conocer que es el aprender.

Lo que queremos conservar

En un mundo cada vez más VUCA, como comentaba arriba: volátil, incierto, complejo y ambiguo, donde las organizaciones enfrentan entornos cambiantes a velocidades de cambio que no habíamos visto antes, donde la interdependencia está en aumento exponencial y la conciencia de esa interdependencia está cada vez más reducida en el ser humano, como llevamos a las organizaciones al siguiente nivel de madurez?, como ejercemos un rol de liderazgo acorde a nuestros tiempos de cambios profundos? Qué necesitamos conservar para producir los cambios que necesitamos ver?

Dado que estamos entrando en una época donde tenemos que desarrollar maneras de conservar la vida en todas sus manifestaciones, qué tipo de liderazgo eso requiere? Qué estilos de liderazgos son los esperados de  manera que el resultado sea el florecimiento de una nueva cultura y entendimiento del mundo? Qué condiciones deben crear los líderes de manera que el centro sea el bienestar de todos en nuestras organizaciones y de todas las especies en los sistemas mayores?

Algunas reflexiones

Dada la necesidad de llevar el liderazgo al máximo potencial para producir el cambio desde el comportamiento y el compromiso consciente de las características de nuestra cambiante realidad, aparecen movimientos en distintas dimensiones y ámbitos para describir el fenómeno de liderar.

El movimiento desde lo individual a lo colectivo: del liderazgo individual al liderazgo articulador, facilitador de procesos grupales… el movimiento de la capacidad centrada en lo intelectual a las capacidades relacionales, emocionales, mentales integradas a lo intelectual que puedan navegar en la incertidumbre y en escenarios de dinámicas de sistemas de influencia profundamente interconectado. Un movimiento desde el liderazgo basado en objetivos al liderazgo basado en procesos que permita a los miembros determinar y co-descubrir los resultados emergentes. Un movimiento desde el intentar influenciar el comportamiento del otro hacia la administración de las dinámicas polares entre estabilidad e inestabilidad, creando las condiciones que conduzcan a la identificación de los fenómenos emergentes desde donde innovar y co-crear. Un movimiento desde el poder/sobre hacia el poder/con, transformando campos sociales de miedo en campos sociales de confianza donde los grupos puedan florecer. Un movimiento desde las capacidades intelectuales hacia la integración del intelecto con el desarrollo personal mediante la modificación de modelos mentales que permitan eso. Es muy difícil que el paradigma del liderazgo jerárquico de comando y control se modifique si no modificamos los patrones y modelos mentales subyacentes, en este caso será el tránsito hacia modelos mentales y visiones del mundo que abracen el concepto VUCA y que puedan permanecer aterrizados a pesar del desequilibrio, tensión y confusión que nuestra realidad trae. Esto es un movimiento desde la percepción lineal, de causa y efecto, mecanicista hacia una percepción no lineal, contextual, holística, integral… Aparece un movimiento relevante que es el paso de liderazgos que permanecen en el centro dificultando los flujos de información hacia liderazgos colectivos que permiten la construcción de comunidades de práctica y aprendizaje que elevarán a las organizaciones , comunidades y sistemas sociales a entidades que aprenden y que pueden generar la co-creación de sistemas de influencias y de cambios en los sistemas mayores difíciles de predecir, pero claves en estos tiempos de cambios profundos, para poder ser testigos de los cambios que necesitamos ver en el mundo. Emergen de manera clara algunos patrones de comportamiento y cognitivos que tienen que ver con la creatividad, la unidad, el ritmo, como elementos relevantes en la conversación del liderazgo y de cómo las organizaciones, comunidades y sistemas sociales pueden desarrollar capacidades para maximizar la creatividad colectiva, la consciencia de la no separación y el ritmo que nos permita volver a colaborar abriéndonos a lo natural, armonioso, coherente y desde ahí abrazar las múltiples maneras de enfrentar los desafíos en esos dominios.

Esto no significa que en tiempos de crisis o eventuales necesidades, el liderazgo no adopte otras formas más primitivas, pero cada vez vemos más la necesidad de que esos retrocesos sean temporales y situacionales de manera de no ver reducido el tan esperado incremento en la integración y trascendencia cultural de los estadios de conciencia individuales y colectivos.

Hoy vemos comunidades llenas de líderes cada vez más preparados para enfrentar los desafíos sistémicos y humanos, desarrollando cada vez más resiliencia y adaptación a los cambios disruptivos, cada vez más ávidas de aprendizaje y empoderamiento. Seremos capaces de sobrellevar esta transición hacia una sociedad más justa, coherente, consciente de conservar la vida en todas sus formas, de respetar la diversidad y abrirnos a convivir con la incertidumbre, confusión, volatilidad, complejidad y ambigüedad? Seremos capaces de aprender de las capacidades de ese chofer de reparto que representa lo emergente, lo creador de significado, el aparecer del liderazgo dinámico y situacional que nace de la participación, la confianza y la co-creación?  Seremos capaces de ver más allá, de cruzar el umbral?